Nadie nos creyó cuando dijimos que esto iba en serio. Y míranos ahora: organizando una fiesta gigante para que ustedes nos vean decir que sí.
Entre risas, viajes, mil tazas de café y uno que otro perro adoptado por el camino, Cris y Vicky construyeron algo que se siente como hogar. Lo que empezó como una historia cualquiera se convirtió en la nuestra.
Ahora queremos celebrarlo donde el lago se encuentra con los volcanes, rodeados de la gente que más queremos. Es decir: ustedes.